Tarifas por valor, geografía y madurez del cliente
Marta, 53, en Alicante, dejó de calcular precios solo por horas. Definió paquetes basados en impacto y complejidad, con márgenes saludables. Ajustó según sector y tamaño, no por prejuicios regionales. Clientes maduros agradecen claridad y límites. Cuando explicas entregables, riesgos y supuestos, el precio se entiende mejor. Si tu tabla incluye escenarios, revisiones y condiciones de salida, negocias con calma. Recuerda que cada subida requiere un argumento de valor y, muchas veces, un nuevo tipo de cliente que ya te buscaba.